domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo #14

Las clases se te pasaron más rápido de lo normal. Aquella nota en Dibujo te había sentado fenomenal.
A la salida pudiste ver a Lucas esperándote en el banco.

- ¡Pensé que no llegabas nunca!-
+ Lo siento, había demasiada gente por el pasillo.- lograste decir antes de que te robase un beso.

Al separaros, pudisteis ver como Diana os miraba con cierto odio. Aquello le había sentado bastante mal.

- Ignora sus miradas, sólo quiere hacerte daño.- consiguió decirte Lucas.
+ Ignóralas tu también, que lo que quiere es hacerte sentir mal..-
- ¿Cómo voy a sentirme mal teniendo a lo más increíble del mundo a mi lado?- sonrió y te besó de nuevo.
+ Anda, deja de hacer que me muera de vergüenza y vayámonos de aquí.-

Junto a otro pequeño beso para hacerte rabiar te cogió de la mano y te guió hasta el paseo que iba hacia la playa.
No sabías si realmente estabas paseando de la mano con el chico que tanto te gusta o sólo eran imaginaciones tuyas. Parecía que todo a su lado era perfecto, no había nada ni nadie que consiguiese arruinaros el día o la vida. Empiezas a pensar, y recuerdas todas aquellas veces en las que soñabas con momentos así, momentos en los que podrías estar con él y ser correspondida a todos aquellos besos y caricias.

- Deja de pensar.- dijo él al verte tan callada.
+ No estoy pensando, sólo estoy recordando cosas..-
- Pues espero que esas cosas que estás 'recordando' no tengan nada que ver con Diana. Me enfadaría mucho saber que estás comiéndote la cabeza por ella.-
 + No, no. Ella ahora mismo es mi menor preocupación. Realmente pensaba en ti.-
- ¿En mi?- se le iluminaron los ojos.- ¿Y qué pensabas?-
+ Estaba recordando todas aquellas veces en las que pensaba en ti, cuando pensaba en un nosotros que a simple vista parecía casi imposible. Cómo te pensaba cada momento en el que estaba sola, e imaginaba un mundo en el que siempre estuviese contigo. Bueno, ya sabes que pienso mucho.-

Se paró y se puso frente de ti. Te encantaba esa manera tan peculiar que tiene de mirarte.

- Piensas mucho, pero ¿y que? A mi me gusta que pienses tanto, porque pensar tanto te hace más madura. Así sabes que no vas a cometer ningún fallo. Sabes que todo te puede pasar y que todo lo puedes perder. Me siento bien sabiendo que estás a mi lado, me siento mucho más seguro.-

No sabías que responder, sólo conseguiste que una lágrima bajara por tu mejilla. No era una lágrima de tristeza, simplemente era una lágrima de felicidad. Te gustaba mucho este chico, te hacía tan feliz que ni tu misma podías creerte que estuviese contigo.
Esta vez no necesitabas un beso, esta vez le diste un abrazo, necesitabas sentir sus cálidos brazos rodeándote.

+ Gracias por estar a mi lado, no sabes cuanto te lo agradezco.-
- Gracias a ti pequeña, por estar conmigo, por dejarme estar contigo.-

Os separasteis de ese pequeño abrazo y seguisteis caminando de la mano. Cualquiera que os viese a vuestro alrededor os envidiaría al veros rebozando de tanta felicidad. Dos adolescentes felices de la mano en medio de aquella neutra multitud que sin saberlo, era parte de aquella historia.
Ya llevabais caminando un buen rato cuando un señor mayor se paró a preguntaros algo. Era un turista inglés algo perdido. Lucas, como tanto inglés sabe decidió responder él a las preguntas de aquel curioso señor.

+ And where is this local?-
- When you stay in this road, turns right and you found it.-

Él señor aquel, a pesar de estarle preguntando a Lucas sobre un local algo extraño, no hacía sino mirarte disimuladamente. Miraba y sonreía. Parecía un ejecutivo de alto cargo, vestido con traje de chaqueta y corbata. Además, poseía todo rasgo británico; rubio y de ojos claros. Si hubieses sido algo más mayor te habrías planteado tener una cita con aquel señor.

+Thank you guy.- finalizó al fin aquel hombre.
- A pleasure sir.-

Con un apretón de manos se despidieron al fin. El señor se fue, y tu no dejabas de pensar en que tenías un novio estupendo, y que aquel señor tramaba algo.