Te separaste, no porque quisieras, sino por que te estaba sonando el móvil.
"Que oportuno", pensaste. Era tu madre.
+¿Sí?-
- Ade, ¿dónde estás metida? ¡Ya son las 6 de la tarde y no has vuelto!- te dijo.
+ Siento no haberte llamado mamá, pero me encontré a un compañero de clase y me invitó a tomar algo en el Starbucks..-
- Ah vale, bueno..- hizo una pausa- paso a buscarte en 10 minutos, ¿vale? Si quieres él se puede venir contigo a casa..-
+ No sé si querrá.. espera un segundo..- dijiste mientras tapabas el micrófono del móvil contra tu pecho.- Lucas, ¿tienes que volver pronto a tu casa?-
- No no, no te preocupes, yo me voy caminando.- dijo con una sonrisa.
+ Es por si querías venir a casa..- dijiste entrecortada.
- Bueno, no tengo nada mejor que hacer.-
Le sonreíste, y volviste a ponerte al móvil.
+ En 10 minutos estamos en la puerta del Starbucks.-
- Vale.-
Cortó la llamada ella. Disteis los últimos sorbos al batido y tirasteis los botes a la papelera amarilla. Luego bajasteis a la acera para esperar a que tu madre llegase.
+ Espera un momento.- dijiste recordando.- ¿y mi sorpresa?
- ¿No vamos a ir a tu casa? Ya te la daré allí si eso..-
+ ¿Si eso? Yo quiero mi sorpresa, que para algo te he respondido sinceramente..- le dijiste.
- La tendrás, pero aún te falta una última respuesta, sólo has respondido nueve, y son diez.-
+ Espero que no sea difícil.-
- No lo es, lo prometo.-
Le ibas a responder, pero oíste la bocina de un coche, era tu madre. Entrasteis dentro, tu madre saludó y emprendió el camino a casa. Durante todo el recorrido nadie decía nada, Lucas quizás por la vergüenza, y tú por incomodidad, pero lo más curioso de todo es que tu madre tampoco.
Llegasteis a casa y sin decir ni palabra subiste a tu habitación seguida por él. Tu madre con un poco de sospecha habló cuando estabas a punto de cerrar la puerta.
- ¡A las 8 cenamos!
+ ¡Vale!- dijiste cerrando la puerta.- pesada..-
Lucas te miró y sonrió por lo que habías dicho. Se sentó encima de tu cama, la acarició y luego te volvió a mirar.
- Eres muy perfeccionista..- dijo.
+¿Yo? Que va, soy la persona más descuidada del mundo. Está recogido porque esta mañana tuve que sacar toda la ropa del armario para ir probándomela y elegir lo que más me gustara. Porque claro, no podía ponerme cualquier cosa...- dijiste hablando irónicamente y luego, sentándote a su lado.
- Jajajajajaja, -rió- yo hice tres cuartas partes de lo mismo.-
+¿Enserio?- dijiste sorprendida.
- ¿Parece raro? Aunque sea medio dejado me gusta vestirme con cualquier cosa pero bien.-
+ Algo más que apuntaré en mi diario..- reíste.
- ¿Te gustaría responder a la última pregunta?-
+¡CLARO!-
- Jajajaja, está bien. Yo tengo pensado romper con Diana mañana porque, no me gusta como te trata, y 2 meses saliendo con ella los considero más que suficientes, además odio su manera ser. Entonces, si te pidiera salir a tí, ¿aceptarías?-
+ ¿Eres tonto?-
- ¿Por qué?- dijo asombrado.
+ ¿Después de declararte toooooooooooodo mi amor, me preguntas eso?- dijiste riendo.
Una vez más iba a pasar, pero oíste como alguien tocaba a la puerta.
+¿Sí?- respondiste.
- Ade, Diana está abajo preguntando por ti, ¿sube ella o bajas tú?-
La cara de sorpresa que se os quedó a los dos fue épica. Lucas te miró y te hizo señas para que bajaras.
+Voy yo abajo.- dijiste abriendo la puerta.
Le dijiste a Lucas que no tardarías mucho, y que no se moviera de allí. Cuando saliste de tu habitación viste a tu madre como entraba al baño, luego bajaste las escaleras.
- ¡Hey perdida!- te dijo en modo de saludo.
+¿Qué haces aquí?-
- Nada, vine para hacer el trabajo para plástica.-
+¿El trabajo de plástica? Ya lo tengo hecho.-
- ¡Ohh! ¡Que buena persona eres! Por eso eres mi mejor amiga.- dijo sonriendo.
+ Frena un momento. Sí, hice el trabajo, pero a mi nombre, sólo mío. Tu búscate la manera de hacerlo, porque paso de estar más bajo tu sombra.-
-¿Qué estás hablando Ade?-
+Lo que oyes, ¡que me tienes harta ya! Estoy cansada de hacer todo tipo de trabajos y luego firmarlos con el nombre de las dos cuando tú lo único que has hecho es salir con Lucas en mi cara. No, no eres mi mejor amiga, y nunca lo has sido, porque yo a una mejor amiga le contaría de todo, y a tí nunca he tenido la más mínima oportunidad de contártelo todo.-
Diana estaba pálida, pero aún así refunfuñando te respondió.
- Ah claro, todo esto es porque yo tengo novio y tú no. JAJAJAJA, Lucas está buenísimo, lo sé, y es sólo mio, le gusto yo, y lo noto cuando me besa cada minuto. Y los trabajos, ¿como no iba a aprovecharme de la pringada más lista del instituto? Es que eres tonta JAJAJAJA.-
Oíste como alguien bajaba de la escalera, miraste y era él. Lucas. Diana me miraba perpleja. Fue entonces cuando sí que volvió a suceder, te volvió a besar, esta vez ante dos personas; Diana y tu madre, que había salido del baño recientemente.
- Diana, estoy cansado de ti, no sé porqué dices que te beso cada minuto, si cada vez que lo hago lo hago con asco y evito hacerlo cada vez menos. Llevo contigo dos meses sólo porqué veía a Adele siempre bajo tu costa, y si estabas conmigo, al menos la dejabas en paz, porque se le veía super cansada. Me gusta ella, estoy E-NA-MO-RA-DO de ella, y eso será hasta dentro de un larguísimo tiempo. Y sí, es lo que estás pensando, CORTO CONTIGO. Paso de olerle el culo a una pitiminí como tú. Y puedes estar saliendo de esta casa ya, porque ya no significa nada para tí.-
Tu madre estaba perpleja ante las palabras que había dicho aquel chico tan mono que habías llevado a casa y, lo mejor de todo es que Diana también. Te miró dos o tres veces de arriba a abajo, miró a Lucas y luego habló.
- Ojalá que os pudráis en el infierno.-
Dio media vuelta y salió de tu casa para siempre. Tu madre carraspeo un poco, y los dos mirasteis hacia arriba.
- Gracias por defender de esa manera a mi hija, te lo agradezco mucho.- dijo sonriendo.
Lucas le sonrió en modo de agradecimiento. Subisteis de nuevo a la habitación, sacó algo de la mochila te lo dio.
- Esta es la sorpresa, no sé como se me ocurrió pero espero que te guste.-
Ese cuadrado rojo te llamó la atención. Lo abriste. No lo podías creer, estabas alucinando en colores. ¡ERA EL CD DE ONE DIRECTION!
+¿Por qué esto?- le dijiste.
-Espera, ábrelo y saca el papel.-
Lo abriste y tu casa de alucine era total. Empezaste a llorar de la emoción. Lucas te abrazó y te dijo;
- Por ti hago esto y más.-
Presa de la emoción le besaste, y dejaste aquel tesoro en tu escritorio, aquel tesoro que no parabas de mirar.
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